martes, 22 de septiembre de 2009

Yosemite National Park

Voy a publicar esta entrada a modo de exhibición fotográfica pues no me encuentro muy motivado para escribir algo que pasó hace bastante tiempo. Os tendréis que conformar con una simple exposición de este lugar tan bello, propiedad de la madre tierra no sé por cuanto tiempo mas. Las instantáneas tomadas fueron antes de un gran incendio que tuvo lugar hace unas semanas, así que ahora no se cómo estará.

Nada mas llegar nos pegamos un baño en las templadas aguas del río que baja de las altas montañas:



Los contenedores de basura tienen candados para que los cierres después de usarlos pues los osos que pueblan y campan a sus anchas por el parque meten la cabeza y mueren atrapados:


A continuación os presento a uno de los árboles mas grandes que hay en el mundo:

Aquí podéis apreciar la grandeza de estos gigantes de la naturaleza:

Así son estos gigantes por dentro:

Y para despedirme un plano general desde uno de los miradores de una larga ascensión... en coche :) todo hay que decirlo:



miércoles, 16 de septiembre de 2009

San Francisco

Ciudad de vanguardia, orgía de edificaciones de estilo victoriano, bastante recatada en dimensiones con calles tortuosamente empinadas. El transporte público que funciona a la perfección con una red de tranvías que recorren todos los rincones de la ciudad mas bonita que jamas vieron mis delicados ojos miopes. Goza de un dinamismo impresionante, en los años 60 estalló la cultura hippy y hoy en día aún se palpa en el ambiente bohemio los vestigios de épocas pasadas. Meca de la libertad y del libertinaje. Capital mundial del orgullo homosexual y donde llegaban gays de todo el mundo buscando libertad de expresión cuando serlo era poco menos que un delito y motivo suficiente para ser calumniado y agredido en público. Gracias a su lucha con epicentro en esta peculiar urbe ahora todo es diferente en los países desarrollados y de lo que la comunidad heterosexual mundial no ignorante nos alegramos y respetamos.

Llegamos temprano pues dormimos en un Motel en buenas condiciones a las afueras de la ciudad por aquello de ahorrarnos unos dólares después de viajar por la carretera secundaria que recorre la costa y que es preciosa pues el asfalto discurre por los vertiginosos acantilados de la costa oeste de EEUU.

Comenzamos visitando el Golden Gate Park que es el parque mas grande del mundo construido por el hombre. Árboles gigantes y vegetación abundante pues el clima de esta ciudad es frío y húmedo. Jóvenes y no tanto corren por los cientos de recorridos diseñados para ello y respirando un aire que parece algo mas puro por aquello de encontrarse rodeado de naturaleza. También puedes encontrar bisontes, lagos, molinos y señales que te indican una ruta de escape en caso de Tsunami…


Seguimos visitando el puerto de la ciudad desde donde se ve cómo el Oakland Bridge conecta la bahía de San Francisco por la zona este de la ciudad.


Mientras que por el norte sales de la ciudad por el archiconocido Golden Gate. Hay pocos días del año en los que la niebla no se abalanza sobre el puente para desánimo de los turistas que buscan una foto inolvidable:


Pasear por la ciudad empezando en el embarcadero de la ciudad y adentrándote por Downtown, Chinatown y demás barrios de la ciudad es una auténtica gozada. Se percibe un ambiente peculiar con esculturas en la calle y edificios con distintas fachadas según el patrón artístico del barrio que toca. Lo que pone de manifiesto lo cosmopolita de esta ciudad en la que conviven pueblos de todas las partes del mundo, aunque el estilo que predomina es el victoriano, por consiguiente respiras un aire muy europeo, eso sí, de épocas pasadas.



Para terminar el día fuimos a ver la cárcel de Alcatraz, eso sí de lejos pues no disponíamos de mucho tiempo y los precios de la visita son algo altos.


Por la noche fuimos a una de las discotecas mas famosas de la ciudad, Skie. Música house, ambiente un tanto raro y por supuesto la comunidad gay deshinibida que si para pasar por delante tuya, aunque quepa un tren, te tienen que coger de la cintura y mirarte a los ojos lo harán sin contemplación ni piedad alguna. Una y otra vez.